lunes, 7 de octubre de 2013

Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras...
 no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
hendidura,
a fin de cuentas un hueco por donde escapar y empezar,
aunque fuese a cuchillada limpia: en sangre. cieno, barro, y volver a empezar,
desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
- leyó Carlos desde el cubículo que conformaba su oficina. El día era aciago, llovía, pero el doble cristal siempre estaría allí para protegerle.
Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras...
 no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
hendidura,
a fin de cuentas un hueco por donde escapar y empezar,
aunque fuese a cuchillada limpia: en sangre. cieno, barro, y volver a empezar,
desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
- leyó Carlos desde el cubículo que conformaba su oficina. El día era aciago, llovía, pero el doble cristal siempre estaría allí para protegerle.
Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras... no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
hendidura,
a fin de cuentas un hueco por donde escapar y empezar,
aunque fuese a cuchillada limpia: en sangre. cieno, barro, y volver a empezar,
desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
- leyó Carlos desde el cubículo que conformaba su oficina. El día era aciago, llovía, pero el doble cristal siempre estaría allí para protegerle.
Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras...
 no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
hendidura,
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aunque fuese a cuchillada limpia: en sangre. cieno, barro, y volver a empezar,
desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
- leyó Carlos desde el cubículo que conformaba su oficina. El día era aciago, llovía, pero el doble cristal siempre estaría allí para protegerle.
Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras... no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
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a continuar hacia...
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 no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
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desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
- leyó Carlos desde el cubículo que conformaba su oficina. El día era aciago, llovía, pero el doble cristal siempre estaría allí para protegerle.
Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras... no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
lágrima herida,
hendidura,
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desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
- leyó Carlos desde el cubículo que conformaba su oficina. El día era aciago, llovía, pero el doble cristal siempre estaría allí para protegerle.
Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras...
 no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
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hendidura,
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aunque fuese a cuchillada limpia: en sangre. cieno, barro, y volver a empezar,
desde la LAGRIMA, la HERIDA, LA HENDIDURA que ha de irritarnos,
a continuar hacia...
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Puso las manos sobre el teclado y escribió: "Dos largos, candentes y lacerantes tentáculos nacían cuando la lengua del machete penetraba en mi muslo, no sabía si lloraba o sangraba, si me abandodaba la vida o sus lágrimas, solo noté un par de hendiduras... no sabía si mi vida era/sería el filo que atraería las puertas:
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hendidura,
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